Receta personalizada.
-
NOTAS:
- La gran ventaja de esta mayonesa es la duración en la nevera, que será exactamente la misma que la de la leche que usemos.
- Yo me niego a llamarla 'lactonesa' simplemente porque el nombre no me gusta. Pero ya sabes, para gustos...
-
Ingredientes genéricos:
- 2 partes de aceite
- 1 parte de leche
- Sal, ajo y limón, al gusto
-
NOTAS:
- Las cantidades estándar para este tipo de mayonesa son 'doble de aceite que de leche', y con ellas vas a tener éxito seguro. Yo me la juego echando un poco más de leche porque suele espesar igualmente (ayudo con el limón), y así la proporción de grasas es menor.
- La medida usada dependerá de la cantidad de mayonesa que queramos obtener. Y viceversa.
- La leche ideal a usar es 'entera', y mejor a temperatura ambiente.
- Aunque recomiendo empezar usando aceite de girasol para que el sabor final sea suave, y esté condicionado principalmente por la sal, ajo y limón, en teoría sirve cualquier tipo de aceite. Así que podrás usar girasol o aceite de oliva en función de tu gusto.
-
Ingredientes personalizados:
- 3 chupitos (135 ml en mi caso) de aceite de girasol. Yo suelo hacerla con algo de aceite de oliva, no más de la tercera parte
- 2 chupitos de leche (90 ml)
- 1 trocín de ajo crudo
- Sal al gusto (1 puntita de cdta)
- 1/2 limón como mucho (zumo)
-
Elaboración:
- En el recipiente donde vayamos a batir los ingredientes, echamos el aceite y la leche, en el orden que queramos.
- Añadimos el ajo picado lo más fino posible para que se deshaga mejor, y la sal, ambos al gusto.
- Metemos la batidora hasta el fondo (yo procuro que el ajo quede dentro de la zona de las cuchillas) y sin moverla, comenzamos a batir. La velocidad de la batidora diría que "la velocidad más alta, sin que llegue a salpicar", aunque yo he probado varias velocidades, y se me ha emulsionado con todas ellas. Y las veces que no ha espesado, la velocidad no ha sido la causa (el limón ayuda posteriormente a espesar)
- Cuando veamos que empieza a emulsionar, podremos mover la batidora suavemente, hasta que la mezcla sea homogénea. Seguramente haya espesado algo pero, en cualquier caso...
- ...añadir zumo de limón, colándolo para que no caigan pepitas a la mezcla. La cantidad, al gusto, teniendo en cuenta que ayudará a espesar.
- Una vez hecha, podremos rectificarla de sabor (sal, limón) o de espesor (leche para aclarar, limón o aceite para espesar)
- ¿El punto? Qué menos que se quede la cucharilla sujeta! (guiño)
Comentarios
Publicar un comentario